Discontinuïtats

divendres, de març 11, 2011

El perdón

Perdonar es admitir que el mundo no es perfecto y aun así enfrentarse a él sin asco, ni rencor.Perdonar es no perderle el respeto, ni dejar de protegerse, es mirar hacia delante con la conciencia de que no hay nada fácil pero de que yo no soy tan torpe ni tan pequeña.

No hay nada más cansino que el rencor enquistado o que la estúpida complacencia de creer que todo es bonito y que el amor nos hace buenos.

Los viejos rencores no nos llevan a ningún lado y nos van vampirizando la energía día tras días sin piedad. No sólo són inútiles, también representan un consumo exagerado de energía vital. La estúpida ilusión del Amor nos vuelve idiotas, idealistas, torpes y ridículos, aunque nos hace más gratificantes a los ojos de los otros.

Yo sólo busco mi equilibrio como acto de suprema supervivencia.